domingo, 31 de octubre de 2010

25

Advertencia: lo que viene a continuación es tremendamente runnerd; si vienen acá por otra cosa, mejor volver otro día.

Hace tiempo que vengo con un objetivo en mente: bajar los 25 min para la distancia de 5 km. Desde la Media Maratón que estoy entrenando para eso.
Para un corredor de verdad, esa velocidad de 5 minutos por kilómetro es un chiste patético pero a mi se me venía escapando.
Hoy fui a correr una carrera, la McDonalds 5k, con muchas amigas y la mente puesta en clavarle el puñal a los 25 minutos de una puta vez.
Primer kilómetro, 5:06, no está mal, la largada era un poco complicada, ya recuperamos en el próximo.
Segundo kilómetro, 10:48, eh, no, no puede ser, no bajé nada la velocidad, está mal marcado, la puta que lo parió al Big Mac y no, no quiero agrandar mi combo.
Acá tengo que hacer la aclaración de que no es que yo esté totalmente loca y obsesionada, es que para llevar un ritmo parejo, hay que pasar cada cartel de km en un tiempo determinando, cuando hay uno mal puesto ya es muy complicado ordenarse nuevamente.
Tercer kilómetro, veníamos con el acumulado mal del anterior, no sé bien en cuánto lo pasé, si sé que estaba Ronald McDonald alentando y casi lo emboco de la furia que traía.
Cuarto kilómetro, me empiezo a serenar, a reconocer que dentro de todo venía bien, probablemente dentro de las 50 primeras, no hay que tomarse las cosas así, más bien me concentro en pasar a todas las que pueda.
Quinto y último kilómetro, no sé con qué tiempo llego, me pasé de los 25 o no, le doy con todo, paso a una en los 10 metros finales, llegó en 25:35, enojada, paso al lado de los conductores del evento, por poco no la escupo a Chechu Bonelli, pobre, ¿qué culpa tenía ella?
Con el tiempo, me doy cuenta de que la carrera estaba larga, van llegando amigos que me dicen que había 5.23 km ó 5.21 ó 5.17, así que como sea estoy ya abajo de los 25.
Alegría, felicidad, tremendo picnic, risas, fotos.
Todo muy lindo pero después de la Galicia y de ésta, si no está certificada la carrera, no voy más.
O capaz hago un 5000m en pista, quién sabe.

(Obvio, esta carrera ya saben por quién va. Incluso conozco a dos desaforadas que largaron haciendo la V. Amigas mías tenían que ser)

jueves, 28 de octubre de 2010

AYER


El otro día me compré unas sillas hermosas pero no puedo hablar de eso ahora.
Ayer, mi amor, mis viejos, Lali, Flori, Ansofí, Botona, los amigos de Lali que se me escapan los nombres, perez, jose, Catalina, las Infames que no nos encontramos, Grossoedipo y mucha gente más estuvimos acá. Cordón umbilical imaginario, dijo Flori, sí.

martes, 26 de octubre de 2010

LA NUEVA


Hola, guachina

(dentro de un tiempo prometo limpiar un poco, así no queda tan descolgada la flamante silla*)

*que no es tan flamante, la compré en liquidación por tener algunos detalles al ser "de exhibición", cosa que no me preocupa, yo en 10 días te la dejo más detallada aún

sábado, 23 de octubre de 2010

miércoles, 20 de octubre de 2010

SUCURSAL

Para las amantes del running, escribí un post sobre el tema ACA.

martes, 19 de octubre de 2010

TIRA LA BUENA QUE VUELVE


Ayer, después de diversos cuelgues, pude juntarme con mis almohadones Blackbird de El pez punteado.
Por si no lo conocen (¿cómo?), EPP es un mini emprendimiento de una famosa blogger: Perica, que empezó esto un poco de casualidad, con su suegra.
Como le hice un pequeño favor relacionado con este tema, me regaló un almohadón y yo le compré el hermano, para que no se sienta solo. Y aprovechamos para tomar un café y meter 1636423448557575575757573930000000033333333333 palabras en una hora.
Perica es muy alta y bella, se parece a Lynda Carter, la Mujer Maravilla. De día trabaja en una oficina, como Diana Prince; en sus ratos libres salva al mundo del gris, Wonder Woman de los almohadones.

lunes, 18 de octubre de 2010

CONSULTORIO

Me escribe una lectora que no sé si desea permancer anónima o no pero por las dudas no la nombro:

Bueno finalmente me animo a escribir una de mis tantas dudas, controversias sobre la obra que acontece por estos días en mi casa nueva.

Paso a contarte, un tema no tan serio como otros, pero que si pesa. Resulta que marido duerme en la casa que está en obra, por cuestiones de seguridad, y yo solo voy algunas veces por semana, el trabajo me impide estar mas tiempo ahí, de todos modos están los albañiles y mi presencia no sirve de nada.

La cuestión es, marido barre cada día, te diría que toda la casa, limpia varias cosas, y yo ni en PEDO, repito ni en pedo barro todos los días, no porque sea una vaga sucia, sino que me parece una pérdida total de tiempo, no le veo sentido. Mi idea es, una vez que se termine la obra, se limpia a FULL, y listo.

Como dije, el criterio de marido es el opuesto y esto genera conflictos, por ello necesito tu opinión. Si la duda te parece muy banal no me ofendo si no hay respuesta, y si queres otras dudas profundas sobre la obra, son cuestiones técnicas, también tengo, pero eso ya me parece un abuso, dado que yo me cobraría por una consulta.

Estimadísima:
YO, si fuera por mi, no barro ni en pedo pero he de reconocer que lo que hace tu marido no está mal. Puede parecer un esfuerzo en vano pero contribuye a que la capa de mugre que te toque rasquetear al final sea mucho menor.
En una obra gigante que tuve oportunidad de ver de cerca (y que no nombro por razones contractuales) hacían eso y, cuando se terminó, la limpieza final llevó muy poco tiempo. Diría que se redujo en un 50%.
En realidad, en una obra, es mucho más importante el orden que la limpieza. Al terminar el día, las herramientas tienen que estar limpias o en remojo para la jornada siguiente y en su lugar, no tiradas en el medio de la nada, sin ningún criterio. A ese orden imperioso le sigue una mínima limpieza, como consecuencia natural.
Por otro lado, si el que se encarga de esta tarea, es tu marido y no vos, no veo porqué no dejarlo darse el gusto, más allá de la diferencia de opiniones. Si te viene con recriminaciones, ignoralo.
Elige tus batallas, querida lectora; esta no vale la pena lucharla.