miércoles, 2 de diciembre de 2009

MADRE TIERRA

El exabrupto de mi queridísima cacho de carne Dos contra mi cepillito rosa (me querés decir qué mal te hizo, es sólo un cepillo que quiere vivir su vida!) me hizo acordar a una excursión que hice este año en la que me enfurecí un poquito. 

Mayo, creo, nos vamos con A. a Navarro, provincia de Buenos Aires a reposarnos unos días y correr una carrerita (yo, claro). 

Padre dice: ah yo quería ir a Navarro, cerca de ahí hay una comunidad ecológica que construyen en barro, me interesaba ver. Recordar que padre trabaja en el área social, el tema de la autogestión le interesa sobremanera. Y me dió la vida, no podía decirle que no.

Empecé a intuir que la cosa no iba a salir bien cuando abro la página web del lugar en cuestión y me encuentro con esto:

Me encanta el anco, lo como todas las semanas, se puede preparar de muchas maneras pero no andaría abrazando un zapallo. Con Ana de los hamsters al día de hoy nos seguimos riendo de esta foto.

Prosigo. Sábado. Después de un reparador almuerzo que por suerte incluyó varias clases de animales muertos (en un lugar muy emocionante, donde mataron a Dorrego), nos dirigimos a la autodenominada ecovilla.

Una tarde hermosa, calor pero no tanto, verde, olor a campo. Todo muy lindo hasta que de repente HIPPIES. Muy hippies.

Imaginen no tanto mi cara sino la de A., muchacho del riñon del punk rock avellanedense. Carnívoro militante. Ser racional a ultranza. Jamás abrazaría un zapallo.

Pienso, bueno, esto hay que tomarlo con calma, escuchemos a la señora de la visita guiada, una flaca flaquísima de unos 50 años.

-bla bla bla agricultura autosustentable, con estos alimentos nos nutrimos...

-no mucho, le comento a A. Muy nutrida no parece la señora.

Ahí acuñamos el término ECOREXICA: anoréxica que usa la ecología de excusa para su enfermedad.

Todo esto dura como una hora, donde yo iba cobrando temperatura contra el adobe, las verduras, los colectores solares y la humanidad en general.

Resumiendo mis críticas:

-comunidad autosuficiente, las bolas. Lo que cosechan no alcanza para darle de comer a las 10 -sí, diez- personas que viven ahí en forma permanente. Con lo que cobran en las visitas, seminarios y cursos compran muchas cosas afuera. Hipócritas.

-están establecidos hace unos 10 años y la tasa de crecimiento poblacional es nula. Un fracaso demográfico, lo llamaría yo.

-como arquitecta, no me resultó del todo satisfactorio el método de construir las casas, moldeando la arcilla con las manos, sin una unidad como el ladrillo, ah, el ladrillo, años estuvo la humanidad para inventar algo tan ingenioso como el ladrillo y hay gente que decide retroceder porque el progreso es malo. Malo, cuco, caca.

-pero igual tenemos notebooks y dvd y viajamos en avión, eh, no te pienses. Ah, tan malo no era el progreso. 

-yo no soy un ejemplo de pulcritud hogareña pero en estas casas estaba todo tan pero tan sucio que ya era asqueroso.

Al terminar la visita guiada, nos sentamos todos en ronda a escuchar al señor artífice de la comunidad, un arquitecto (tenía que ser) barbudo y más sucio que todas esas casas juntas.

Toma la palabra una chica de unos 30 años que había ido hasta ahí con su hijo de 8,9 a contar que ya era como la quinta vez que venía y que estaba pensando en mudarse a la comunidad. La cara de espanto del nene, de ACA???? mamá, esto me va a costar años de psicoanálisis y adónde queda el macdonalds más cercano... me dieron ganas de abrazarlo y salir corriendo con él a cuestas. 

Ahí prosigue una hora de una sarta de lugares comunes y demostraciones de soberbia típicas del que piensa que es un master de la empatía y la comprensión del ser humano. Me refiero al señor arquitecto mugriento.

Un rato fue divertido pero después entró a anochecer y yo pensé en el día perdido y le dirigí mirada suplicante a padre, madre y esposo, por favor HUYAMOS!

Y huimos. Sin haber abrazado el zapallo.

14 comentarios:

la secretaria dijo...

AJAJAJAJJA, APLAUDO ESTE POST!!
una vez en la calle defensa los de la ecovilla intentaron llevarme a su secta... es mi prejuicio o hay mucho dorga rehabilitado??? mi amiga lau, de las arquitecturas del cabopologno esta haciendo un curso de ecovilla, te juro, ya te contaré sobre ella, OJO: es mi mejor amiga y tiene un humor genial, pero se babea con la percusión y la yerba canarias,... me quedé pensando que lo del zapallo podría haber sido una gran experiencia marie

perez dijo...

Ey! La percusión está muy bien. Qué culpa tiene el tomate, como cantaría mi amiga Lourdes. O el zapallo. O el tamburino.

Estos de Navarro ni siquiera hicieron toda la carrera de la Universidad del Hippie. Construcciones es materia troncal.

perez dijo...

Eso sí, la Canarias es bosta.

Vane Vane dijo...

una cosa:

pachano y guido süller son arquitectos.
para mi no queda mas nada que decir.

Dos dijo...

No, Guido Suller es azafato !
Mor tal el relato, el abrazo al zapallo es lo mejor que vi ultimamente.
Imsgino la cara de A y muero, muero.

CirujaChic dijo...

Me morí con el relato de la ecovilla, pero cuánto bolazo junto ! jaja.

lady picture show dijo...

nadie que no sea hippie abrazaría un zapallo! y por otro lado me mataste con el ladrillo y el corte de manga al progreso! sos GRO SA!

eMe dijo...

Jajajajajaaaaaaaa abrazar el zapallo será como un camino de ida???

No sé... yo por las dudas no pienso probar!!!

Cory dijo...

Ayyyy yo pense que habian ido pura y exclusivamente a abrazar a los anquitos.
Pucha! que desilución jajajaja

la cámara lúcida dijo...

genial este post.

me caen bien los hippies pero los autenticoses decir los de hace anios atraz, no vagos mugrientos que abrazan calabazas.

porfissss marie, quiero foto abrazando ladrillo!!!!! ya. por favorrrrrrrrr.

eMe dijo...

"Foto abrazando ladrillo." Morí!!!

uruguaya dijo...

jaaaa... a mí, por mi actividad actual, quien no me conoce medio que me asocia con esto...decir que en mi otra vida ultra capitalista andaba trabajando en las minas de cobre a cielo abierto, así que no calificaré nunca.
Pero quiero aclarar: meterse con la canarias es una herejía, secre.

mge dijo...

La famosa "otra campana"

A mí me caen bien todas las cosas hiperecológicas, budistas, antroposóficas, ayurvédicas y demás, pero lamentablemente (o afortunadamente, no sé) nos tocó vivir en occidente. Y la idea es vivir sano pero a la occidental, no bañarse en el río como hacen en la India, cosa que está muy bien, pero para los hindúes.

¿No les dejaste una copia de Safe, Marie? Les vendría bien.

Una dijo...

Recién leí el post y morí de amor por tí, por A y también por papimami.
La foto del zapallo es lo más.
Salga de ahí, cómase un chorizo pumarola bien callejero, eso es ser pulenta.