De la casa, mucho no tengo para decir. No está ni a palos terminada pero no tenemos tampoco muchas ganas de hacer nada. Digamos que está más que vivible y a eso nos dedicamos, a vivir.
De mi trabajo, si hay algo que aprendí en esta vida virtual es que, salvo que tu trabajo SEA bloguear, es mejor dejar el tema totalmente de lado y no mencionarlo jamás. Regla de oro.
Puedo robar con fotitos, como dice perez, de acá hasta al fin del mundo, claro.
Ojo, si fuera viva y descarada, de una debería convertirlo en We can run you. La entrada más vista de este blog tiene unas 4000 visitas y es del tema. La que le sigue tiene menos de 350. La mitad de las búsquedas que conducen acá se refieren a calzas y Puma y zapatillas. Sponsors, a mi.
Si no lo hago es sólo por temor a la obsesión que me puede desatar hablar y hablar del tema. Lo que se dice echarle leña al fuego y después un bidón de kerosén. Bañado en alcohol.
Por lo pronto, y hasta que no haya nada importante que mostrar o contar, me llamo a silencio.