lunes, 1 de junio de 2009

TIEMPO SUSPENDIDO

Pasa algo muy raro los fines de semana. Los sábados el tiempo de la obra se detiene y el nuestro sigue funcionando. 

Durante la semana, la obra y yo llevamos vidas muy separadas. Cuando ella empieza, yo me voy a trabajar diez horas. Vuelvo y apenas relevo lo que pasó en el día, como y me voy a dormir. 

El sábado a la tarde por fin nos vimos las caras, pero ella estaba durmiendo y yo quería que se despierte. Después de todo, está viviendo en MI casa. No hubo caso, me tuve que poner a hacer las actividades típicas del fin de semana. Coger, comer, correr, pasear, cocinar, ver películas, ver futbol, ver familia, ver galeones. 

Mientras el tiempo de la obra seguía detenido. Hasta hoy a las ocho de la mañana que me tocó timbre el Maikel, que se había olvidado las llaves que le dí, y se echó a andar de nuevo.

7 comentarios:

Juanis dijo...

el descanso se pasa volando!
Bienvenida al polvo nuevamente

Una dijo...

A eso no era el fin de semana? cuak! me levanté con un ataque de mal gusto...

Vane Vane dijo...

pobre maikel. se olvida las cosas como vos y sho.

Vane Vane dijo...

pobre maikel

Cory dijo...

Bueno, por lo menos paran el sabado... tenes suerte. Igual vas a ver que cuando te quieras dar cuenta, la obra se habra ido sin chistar

perez dijo...

Acá se trabaja en casa y se convive con la obra. Lo de "trabajar" es un decir, porque no hay manera de concentrarse así. Por suerte ya quedan pocos días. Fue "apenas" hall y patio y me siento como si me hubiera pasado una manada de tanques de guerra por encima.

Buena idea la de este blog, che. Saludos.

Marie dijo...

Perez, yo trabajo afuera, él trabaja acá, y si, trabajar es un decir!